La Dama Púrpura. Javier Torras De Ugarte
Todos queremos y anhelamos lo que no tenemos, forma parte de ser humanos. Aunque poseamos la mayor de las riquezas, podemos seguir sintiéndonos vacíos y pobres. Irene, “La Dama púrpura” es mostrada por su autor como un personaje agresivo, duro, y capaz de afrontar las adversidades (aparentemente) sin perturbarse. Sin embargo, y a medida que avanzamos en la lectura de la novela, podremos descubrir a una mujer astuta, que aprende con facilidad y que puede resultar demasiado inteligente para algunos. Su único temor, es la soledad.
Una obra con la cual Javier Torras De Ugartes nos lleva de la mano por el Mediterráneo de la época bizantina, mostrándonos tanto la sencillez del pueblo llano como la suntuosidad y el lujo de la vida palaciega a donde traslada a sus personajes. Líneas escritas por una pluma magnífica, que nos desliza por cada una de las pasiones de sus protagonistas, aquellas que mueven a todo ser humano y que quedan en representadas en las personalidades de Zoe, Herón, Constantino y por supuesto su principal protagonista Irene. Descripciones conformadas por imágenes llenas de belleza e inspiradoras, que se clavan en la retina y que acarician la imaginación envolviéndola hacia un idílico viaje, despertándonos en un sueño que seguro, no ha sido soñado por pocos. Nos encontramos ante lo que muchos han definido como una novela épica, pero, ¿Hay algo más épico que alcanzar un deseo y una ambición? ¿Hay batalla más grande que la de conquistar un corazón? Lo fácil es renunciar a ello y lo que nos hace sentir vivos, es no detenernos a contemplar cómo es conseguido por otros.
Javier Torras elabora en esta obra una narrativa envolvente y placentera para los lectores, romántica y épica a la vez, con un estilo actual, olvidándose de los encasillamientos y clasicismos. Una obra rítmica, ágil y reflexiva a la vez. Una novela en la que se mezclan ficción y realidad compaginándose al unísono y con un elaborado trabajo de documentación por parte del autor, que ha logrado enriquecerla y dotarla de una magnífica calidad literaria.
Un final que podría haber sido diferente, pero que, de ser así, considero hubiera sido injusto para Irene y el resto de los personajes. Un punto y final con el que el escritor recompensa de forma justa a sus personajes y con el cual también nos hace sentir satisfechos a sus lectores. Si aún no han rozado con sus dedos el tacto de la seda, han contemplado con sus ojos el color de la púrpura y no han conocido a una de las damas más fascinantes de todos los tiempos, están perdiéndose el deleite que supone, leer una de las mejores novelas del género histórico actual.
Una buena obra, se recomienda por si sola, así que sin más ¡Por muchos años en la púrpura!
©Vanessa Belizón

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